Bien seas de los que aman la Navidad o de los que entran en el saco de los llamados grinch –esos que la detestan-, en las próximas semanas tendrás que hacer frente a cenas y comidas que llevan ese apellido: “de Navidad”.

La costumbre y los hábitos sociales nos llevan a pensar que acudir a una de estas reuniones es sinónimo de abandonar la dieta, sucumbir al empacho y descuidar la línea. Pero nada más lejos de la realidad.

Mantener la figura en el mes de diciembre es más sencillo de lo que parece: solo tienes que tener un poco de fuerza de voluntad, elegir los ingredientes adecuados para tus platos y configurar menús que respeten en la medida de lo posible tu dieta. Porque no has estado todo el año esforzándote para nada, ¿no?

Como sabemos que las jornadas previas a los días grandes de la Navidad son de todo menos tranquilas, acudimos en tu ayuda y te proponemos dos menús ricos y sanos para que salgas airoso (y ligero) de las comidas y cenas de estas fiestas.

Menú I. Las cucharas también abren el apetito

No hay nada más típico de la Navidad que inaugurar la comida con un buen plato de sopa caliente. Del caldo de verduras a la sopa castellana pasando por la de caracol, ningún hogar se resiste a los encantos del puchero.

Si en estos días tan especiales quieres seguir con la tradición de arrancar el menú con un plato de cuchara, ¿qué tal una de nuestras sopas de pollo? Ni siquiera echarás de menos los tostones de pan porque también incluye unos bien crujientes.

Como plato principal, puedes optar por una carne blanca como el pavo, baja en grasas y todo un clásico navideño. Eso sí: olvida las salsas y los rellenos pesados y cocínalo asado. ¿Demasiado seco? Puedes acompañarlo con un poco de granada: lo harás más refrescante y le darás un sabor diferente y muy rico.

Una comida de Navidad sin postre es, digamos, como un verano sin calor: parece que le falta algo. Puedes rematar tu menú con nuestro yogur de queso blanco y albaricoque, una fruta 100% navideña –quién no recuerda esos orejones de casa de la abuela-, y darle el toque dulce a tu menú.

 

Menú II. Los canapés sí son para la dieta

¿Cuántas veces te has visto mirando con deseo esos canapés que estaban en el centro de la mesa y tu conciencia te ha impedido comértelos? Esta Navidad podrás no privarte de esos entrantes: bastará con que prepares unos que respeten tu dieta. Y es más fácil de lo que parece: cambia el pan normal por nuestro pan dietético de cereales y los langostinos con mayonesa por láminas de aguacate y tomate. ¡Listo!

Tu plato principal puede ser un tartar de salmón. Es uno de los platos de moda, es muy sano y nutritivo, respeta totalmente tu rutina de dieta y seguro que en la mesa más de uno querrá probarlo. Si no sabes cómo se prepara, aquí tienes una sencilla receta.

Después de dos platos más actuales, puedes darle el punto de tradición a tu comida con unas natillas como postre. ¿Has probado las nuestras? Se preparan en un momento y están de rechupete.

Si, pese a seguir estos menús, no puedes evitar caer en la tentación del turrón, los polvorones o el chuletón, recuerda que tienes a tu disposición nuestro servicio de dietas personalizadas para que, en unas semanas, te deshagas de esos kilos que se han quedado contigo en Navidad.